MENTIRAS Y MAS MENTIRAS

Nuestros medios de comunicación son mentirosos, controladores y manipuladores. Y eso que el Artículo 20 de la Constitución les ordena expresar la verdad y ser imparciales, para garantizarles la libertad de expresión. Las sentencias de la Corte han dicho: “Como se ha expuesto, la libertad de expresión es un pilar fundamental de las sociedades democráticas, lo que justifica que goce de una especial protección. Sin embargo, no es un derecho absoluto y, por el contrario, su ejercicio, como ocurre con los demás derechos y libertades en los términos del artículo 95 de la Constitución Política, implica responsabilidades. Establece la precitada disposición que todas las personas tienen el deber de respetar los derechos ajenos y no abusar de los propios. En consecuencia, el ejercicio de la libertad de expresión no faculta la vulneración de derechos de terceros, como el buen nombre y la honra. (T-475/24).

También en el ámbito internacional se ha reconocido que, pese a la presunción de prevalencia de la libertad de expresión, esta no es una garantía ilimitada, y por ello su ejercicio está sujeto a las consecuencias por la afectación a terceros, además de que impone un deber de abstenerse de “emplear frases injuriosas, insultos o insinuaciones insidiosas y vejaciones”. De ahí que se haya considerado que si bien los juicios de valor se encuentran protegidos por la Convención, los insultos no son cobijados por este amparo.

Estamos en uno de esos gobiernos donde no se vincula a la gente negra, ni a la comunidad LGBTIQ+, ni a los indígenas. Ni a las mujeres salvo, claro está, a las que pertenecen a las élites gobernantes. Este es un mandato para los ricos, no para los pobres, gobierno de francachela y fotografías sonrientes, mientras el 60% de las personas apenas sí llega con recursos mínimos hasta el final del mes. Las personas para sobrevivir se endeudan y luego tienen que esconderse de los cobradores bancarios. Pero la prensa de la derecha sigue con elogiosas publicaciones a favor de DELAESPRIELLA, por su relativa eficiencia y capacidad de gobernar. No se le ha oído un solo argumento de altura intelectual, o que impulse la economía. Su vida se ha limitado a las palabras “veintejulieras” y a promover a su esposa, como si ella hubiera sido elegida junto a él para gobernar.

No ha extraditado a nadie pero los medios le celebran sus anuncios de extradición cuando el Presidente que más extradiciones ordenó fue Gustavo Petro con 913 efectivas hacia 31 países, Duque firmó 760, Santos 724 en su primer mandato y Uribe 391 en su primer mandato. Y eso que Uribe, Santos y Duque, gobernaron en los periodos de picos del narcotráfico. La prensa, es por eso manipuladora de información. Elogia lo que no debe y calla cuando hay que decir la verdad.

Se el primero en Comentar

Deja tu respuesta