DERECHO PENAL MODERNO

Según Hassemer, el  nuevo derecho punitivo presenta tres características propias que reflejan el contexto actual: la protección de bienes jurídicos, la prevención y la orientación a las consecuencias. (HASSEMER, Winfried. “Crisis y características del moderno derecho penal”. cit., p. 638.). Me voy a detener en la prevención, porque ese es el núcleo de los cambios que registra la sociedad de hoy. Mientras en la antigüedad los reyes y los gobernantes de todas las naciones apelaban a la cárcel para acallar a sus contradictores, en la actualidad se busca que se prevenga el delito mediante acciones de policía que evitan la comisión de infracciones más graves, según las reglas que ha dictado el legislador.  

Las prevención busca que las intervenciones del derecho sean mínimas en la vida de las personas. Que se exalte su libertad y se evite la prisión. Las penas máximas que las normas contienen no hacen mejores a las sociedades. Las Naciones que más libertad y consideración  tienen por el ser humano son las más felices y prósperas. Allí hay otro elemento fundamental y es la educación. En Colombia no se destinan suficientes recursos para formar ciudadanos, enterados de sus derechos y deberes. Por esas dos palabras de hondo contenido se pasa de manera rápida. En cambio a todos se nos avisa que tal o cual comportamiento está prohibido: “eso no se puede hacer”. Lo que está prohibido llena bibliotecas, lo que tenemos autorizado cabe en dos páginas.

En la jurisprudencia de la CIDH encontramos muchos aspectos de gran profundidad sobre igualdad de género. Allí se exponen las resoluciones donde la Corte IDH ha abordado aspectos generales relacionados con las mujeres, a saber, los roles asignados a éstas y los estereotipos que tienen cabida en la sociedad, la situación de discriminación estructural que viven, la violencia de género y sexual, la concepción del cuerpo y la maternidad, y la particular afectación que sufren las mujeres indígenas y desplazadas. Si no empezamos por creer y respetar a las mujeres y a los niños, los demás apéndices sociales serán un fracaso.

La derecha todo lo considera un delito. Y entre más delitos tengan las normas penales más seguros se sienten. Creen que detrás de la normas penales hay un aparato represivo importante que los cobija a ellos y que no los toca. Hoy el código penal va en 473 disposiciones punitivas (entre tipos penales y circunstancias de agravación). Una verdadera desgracia si tenemos en cuenta que las cárceles se llenan de gente vulnerable, que no ha recibido empoderamiento social y que, por el contrario, ha sido discriminada. La derecha salta y grita cuando sueltan a un preso pobre pero se alegra cuando los “delincuentes de cuello blanco” quedan libres, los que se quiebran para no devolver el dinero de los ahorradores, los que depredan el medio ambiente y los que acaban con las riquezas minerales para llenar sus cuentas bancarias. Si fortaleciéramos más las actividades de policía evitaríamos el delito y tendríamos ciudadanos más sociables y solidarios. Impedir el delito es prevención, lo demás es palabrería.

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