UNA DERECHA DESCONTROLADA

La visión de país de la derecha colombiana es egocéntrica, mientras que el Pacto Histórico plantea un gobierno para el bienestar de todos los colombianos, especialmente de los más pobres. En todas las religiones los más necesitados son los que exigen la protección de los poderosos, que han obtenido riquezas de diferentes maneras, incluyendo mecanismos de especulación y aumento de costos exagerados en los bienes o servicios que ellos producen o ponen en el comercio. Algunos llaman a los pobres bienaventurados y herederos del reino. Otros han expresado que los tesoros del cielo se consiguen vendiendo los bienes que se tienen como propios y darles bienestar a los pobres.

Según el DANE “en 2024, la pobreza monetaria en Colombia se ubicó en 31,8%, disminuyendo 2,8 puntos porcentuales (p.p.) respecto a 2023 (34,6%). Con estos resultados, la pobreza alcanzó su nivel más bajo en los últimos 13 años. La pobreza monetaria extrema disminuyó 0,9 p.p. y se situó en 11,7%, ubicándose por primera vez por debajo de los niveles registrados antes de la pandemia. En este contexto, 1,2 millones de personas salieron de la pobreza monetaria, de las cuales 420 mil lograron superar la pobreza extrema”.

Según el último Informe de Pobreza Multidimensional, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 2024, de los 112 países analizados, 1100 millones vivían en pobreza multidimensional. Más de la mitad eran menores de edad. Este índice analiza y evalúa las carencias que afectan a la calidad de vida en ámbitos como la educación, la vivienda, la salud, el acceso a los servicios básicos y el nivel de vida. Hay obstáculos señalados por organismos nacionales e internacionales para lograr la eliminación de la pobreza. Entre ellos están: los conflictos bélicos y la violencia, la carencia de asistencia médica adecuada, la falta de acceso a educación, al agua potable y al saneamiento básico, las deficiencias nutricionales en la alimentación. De allí que un buen gobierno debe dar preferencia a la política de terminar con el hambre y la malnutrición, tener una cobertura universal en salud, ofrecer educación gratuita y de calidad y promover la creación de bancos de alimentos.

La retorcida visión de la derecha de hacer más ricos a los ricos contradice todas las políticas internacionales de apoyo para promover condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y para que se adopten medidas en favor de grupos discriminados o marginados. Además, según la Constitución, debemos proteger a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancias de debilidad manifiesta. Un programa equilibrado, lejos del odio de clases y, por el contrario, que ponga en evidencia el principio de solidaridad, que según la Corte Constitucional en su condición de principio estructurador de la organización estatal, inspira y define muchos de los elementos constitutivos de nuestro estatuto superior. La solidaridad es el eje del principio de igualdad material consagrado en su artículo 13, y el fundamento de todo el régimen de derechos sociales y económicos, incluyendo los derechos de la familia, los niños, las personas de la tercera edad, y los disminuidos físicos, sensoriales y síquicos.

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