La elección de presidentes de Senado y Cámara permitió demostrarle al presidente electo que los veteranos políticos valen mucho en el ejercicio del poder. Porque de lo contrario se verán asfixiadas muchas iniciativas importantes para lograr los objetivos de paz con desarrollo. Los acuerdos políticos de un gobierno son pactos y alianzas estratégicas entre diferentes partidos, líderes o grupos de poder. Su propósito principal es facilitar la gobernabilidad, aprobar leyes y reducir conflictos mediante el diálogo y la negociación. El diálogo en un país fracturado reduce la hostilidad, reconstruye la confianza social y permite alcanzar acuerdos mínimos de gobernabilidad. Sin embargo, si se maneja mal, también puede generar frustración o desgaste si se usa solo como una estrategia superficial. La soberbia y el acto de gobernar no son compatibles de manera ética ni funcional, ya que la arrogancia destruye la capacidad de dialogar y la empatía necesarias para el bienestar común. Aunque en la práctica muchos líderes caen en la vanidad, gobernar exige humildad y prudencia.
Una patria con progreso y unidad se construye fomentando el diálogo social, la educación de calidad y la honestidad en el trabajo diario. Este propósito se logra cuando los ciudadanos y los líderes trabajan juntos por el bien común. Ahora bien, según el elegido presidente ABDELAESPRIELLA, él ya tiene todo acordado para construir “la patria milagro”, pero en eso está muy equivocado. El “adanismo”, centrado en la creencia de la sabiduría plena y en el “de aquí en adelante empezamos a vivir mejor”, es un gravísimo error. Ya se había dicho que se iba a gobernar para todos, pero cuando los grupos de poder se sienten excluidos, los líderes tienen otras estrategias, que se pueden convertir en un grave obstáculo para el gobernante.
En política no hay poder sin consenso. El fracaso de los gobernantes por falta de diálogo se evidencia en casos históricos como el de Luis XVI en Francia y Nicolás II en Rusia, y varios gobiernos en Colombia. La incapacidad de escuchar a la sociedad o a los opositores destruyó su poder. El primero, gobernó antes de la Revolución Francesa. Ignoró el hambre y el enojo del pueblo. No supo hablar con los representantes del pueblo en 1789, lo que terminó con su poder y su vida en la guillotina. Nicolás II (Rusia): Fue el último zar. No quiso escuchar las peticiones de los trabajadores ni cambiar el gobierno. Su rechazo al diálogo social provocó la Revolución rusa de 1917.
Ocho mandatarios nacionales han tenido intentos fallidos por llegar a un acuerdo de paz con los grupos guerrilleros y grupos armados organizados durante 50 años. Analistas explican por qué es difícil negociar con este grupo subversivo. En Nueve Gobiernos ha habido acercamientos y diálogos con la guerrilla del ELN, 8 de ellos fallidos hasta ahora. El primero se hizo en el gobierno de Alfonso López Michelsen entre 1974 y 1975. También lo intentó el expresidente Belisario Betancur. En el gobierno de César Gaviria también hubo acercamientos. En el 97 hubo un nuevo proceso con el gobierno de Samper, luego siguió otro fallido con Andrés Pastrana. También durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez se intentó durante ocho años. Los mayores avances fueron en los gobiernos de Santos, pero fue cancelado en el gobierno de Duque. Petro retomó estos diálogos y hoy están aplazados. Menos fanfarronería y más diálogo constructivo. Colombia necesita paz y desarrollo.
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